FAQ

Preguntas frecuentes

Resolver dudas antes de empezar es parte del cuidado. Aquí están las preguntas que más me hacen.

No hay una respuesta única. Algunos procesos son breves (3-6 meses) cuando se trabaja un tema puntual; otros se extienden más tiempo cuando hay un trabajo más profundo de transformación. En la primera sesión hacemos una estimación juntos, pero el tiempo lo defines tú, no yo.

El psiquiatra es médico y puede recetar medicación. El psicólogo trabaja desde distintos enfoques (cognitivo-conductual, sistémico, humanista, etc.). El psicoanalista trabaja desde el psicoanálisis: una escucha profunda que va a las raíces inconscientes de lo que te pasa. Yo no medico; trabajo desde el psicoanálisis.

Sí, en la mayoría de los casos. La evidencia y mi experiencia clínica con pacientes en más de 7 países lo confirman. Lo que importa es la calidad del vínculo terapéutico, no el formato. La terapia online te da flexibilidad, intimidad en tu propio espacio y elimina barreras geográficas.

Está perfecto. La terapia funciona solo cuando hay encuentro real. Si después de conocernos sientes que no es el camino para ti, te lo agradezco y, si quieres, puedo recomendarte colegas que trabajen distinto. No hay nada que justificar.

Sí, absolutamente. Todo lo que se habla en consulta queda en consulta. Es un principio ético y legal fundamental del trabajo terapéutico. Tu espacio es seguro.

Lo habitual es una sesión semanal, especialmente al inicio del proceso. Algunas personas pasan a quincenales más adelante. La frecuencia la decidimos juntas según tu momento y tus posibilidades.

No. La medicación la receta un psiquiatra (médico). Si en algún momento del proceso considero que sería útil que combinaras la terapia con una valoración psiquiátrica, te lo planteo y te derivo a un profesional de confianza.

Actualmente no trabajo directamente con compañías aseguradoras, pero entrego factura. Si tu seguro reembolsa sesiones de psicología o psicoanálisis, puedes presentarla.

Mi trabajo está enfocado en adultos y adolescentes desde los 16 años. Para menores de esa edad te puedo recomendar colegas especializados en infancia y adolescencia.

Si te lo estás preguntando, probablemente sí merece la pena al menos conversar. No necesitas estar en crisis para ir a terapia. La terapia también sirve para entenderte mejor, sostener un proceso vital importante o trabajar algo que llevas tiempo cargando. No esperes a estar mal del todo para pedir ayuda.

No necesitas preparar nada. La sesión es una conversación. Yo te ayudo a poner palabras a lo que sientes, no espero que llegues con todo claro. Si lo único que sabes es 'no estoy bien', con eso basta para empezar.

Por transferencia, Bizum o tarjeta, al inicio de cada sesión o por adelantado. Lo coordinamos juntas según lo que te resulte más cómodo.

¿Tu pregunta no está aquí?

Escríbeme por WhatsApp. Te respondo sin compromiso para que tengas toda la información antes de decidir.

Hacer mi pregunta